4Foto© larazon.esMiles de iraníes forman cadenas humanas en las centrales energéticas para evitar ataques
Las infraestructuras vitales de Irán se encuentran en el objetivo del presidente estadounidense, Donald Trump, que amenazó directamente con «diezmar todos los puentes» y dejar todas las plantas eléctricas «fuera de servicio» sin que pudieran volver a usarse jamás si el régimen iraní no atendía a su ultimátum. Unas palabras que empujaron al Ejecutivo de Masoud Pezeshkian a buscar la implicación de la población para realizar una demostración de «unidad y resistencia» y evitar que instalaciones críticas acabaran arrasadas a la vista de todo el planeta.
Alireza Rahimi, viceministro persa de Juventud y secretario del Consejo Supremo para la Juventud y la Adolescencia, fue el encargado de movilizar a la población, con el foco puesto especialmente en quienes hace sólo tres meses gritaban en las calles contra el régimen.
«Los jóvenes de Irán, con cualquier ideología o preferencia, se unirán para decir al mundo que atacar infraestructuras públicas es un crimen de guerra», animó a través de un vídeo emitido en los informativos en televisión. La cita era a las dos de la tarde, apenas doce horas antes de que expirara el plazo dado por Trump a la República Islámica para la reapertura del estrecho de Ormuz.