
Michelin quita, pero también devuelve estrellas en Francia
No todos los años se puede sacar a pasear la guillotina, a riesgo de provocar un motín. Si hay ediciones en las que la temible guía Michelin francesa enseña los dientes y hace una poda entre los altos dignatarios de la cocina gala, obligando a la profesión a ponerse las pilas, otras veces decide mostrarse rumbosa con la promesa de que a una caída, también puede seguir una pronta recuperación.
Es el caso de Christopher Coutanceau, que ha jugado un papel protagonista en los últimos años por razones muy distintas. En 2023 no asistió a la ceremonia celebrada en Estrasburgo, pero estaba en boca de todos por ser el suyo uno de los dos restaurantes a los que la guía roja había descabalgado de la máxima categoría.
Esta vez sin embargo ha sido gran triunfador de una gala en la que se ha otorgado una cifra récord de 68 nuevas estrellas, la mayor de las últimas cinco ediciones.