7Foto© larazon.esMes de mayo, mes de las flores, mes de María, mes de las madres
AVE, del verbo latino 'avēre', imperativo que significa el «deseo de estar bien». Este vocablo lo utilizaban la romanos, con el brazo extendido, para saludarse entre ellos: Ave = «¡qué estés bien!», similar a nuestro saludo: ¡hola!, ¡buenos días!, ¡adiós!...
María es el nombre de la Virgen, a quien se dirigió el ángel Gabriel para anunciarle que había sido elegida para ser la madre de Dios: «El ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María» (Lc. 1,26).
Con la expresión «Ave María» los cristianos saludamos, como ya hacían los romanos, a la Virgen. A esta expresión, a veces, añadimos 'purísima' que alude a María en grado superlativo, libre del pecado original, llena de gracia, como le llamó el ángel en la Anunciación. Y también Inmaculada, sin mancha, sin pecado original, dogma definido por el Papa Pío IX el 8 de diciembre de 1854.