6Foto© ideal.esMañueco reivindica el papel de los empresarios en la economía
En cualquier otro club, las manifestaciones por la situación habrían sido más intensas, incluso con una influencia directa en el rendimiento del equipo. Basta con observar lo que sucede en otros lugares: 'linchamiento' a jugadores, invasión de entrenamientos, amenazas, pañoladas, pitadas, y así un sinfín de incómodas situaciones, que aquí no han llegado a acontecer. Y esto se debe a la elegancia y señorío de la empática afición nazarí. De no ser por ella y su eterna paciencia, la situación hubiera sido insostenible.
Por ello, y por mucho más, merece todo el respeto. Muchas dudas habitan en la cabeza del seguidor fruto de incomprensibles situaciones que jamás llegaron a encontrar un portavoz que les diera respuesta. Aun así, la afición siempre ha estado ahí.
Ha sabido comportarse de forma ejemplar, dando un apoyo incondicional a su equipo, acudiendo a Los Cármenes incluso a sabiendas de que su estabilidad emocional, y su salud intestinal, estaban en juego. Pacheta, líder deportivo del proyecto, es sabedor de ello. De ahí su conexión bidireccional con la grada. Ojalá, de una vez por todas, la victoria en Cádiz suponga ese definitivo punto de inflexión.