© canarias7.esManu González demuestra en Mugello por qué es el capo de Moto2
Lo cierto es que Manu no dio ninguna opción a sus rivales en Mugello. Partía desde la pole, no falló en la salida y comenzó a imponer un ritmo que solo un piloto pudo seguir, Iván Ortolá, que se enganchó a su rueda y le hizo forzar la máquina hasta pasado el ecuador de la carrera. No esperaba tener un rival tan cerca el líder de Moto2, que le sirvió para no relajarse y mantener un ritmo fuerte toda la carrera, que provocó que aventajase en más de cinco segundos a su más inmediato perseguidor en meta.
No acabó segundo Ortolá, al que esa primera mitad de carrera tan exigente le acabó pasando factura a sus gomas, y fue bajando el ritmo de manera progresiva hasta ser cazado por los pilotos que venían por detrás peleando el podio. Dani Holgado le superó a dos vueltas del final y justo en ese momento, empezó a tener problemas mecánicos, que le obligaron a retirarse, en la que estaba siendo su mejor carrera en Moto2.
Con Manu González en otro nivel, la emoción se concentró en la lucha por el podio, donde Holgado parecía tenerlo todo controlado. Sin embargo, por detrás llegó el piloto local Celestino Vietti, que era el que mejor había cuidado el neumático y el que mejor ritmo tenía en el final de carrera, y que arrastraba a su rueda al australiano Senna Agius.