© hoy.es«Los músicos ya no aceptan a un director que sea un divo»
–Algo ligero y un poco festivo, tipo la obertura de 'Candide', de Bernstein.
–No tengo ningún referente familiar, así que deduzco que me viene del momento en que mis padres me apuntaron al conservatorio como una actividad extraescolar y me fui metiendo cada vez más en ese mundo.
–Mmm…, no fue una cosa que me deslumbrara, sino algo muy gradual; de hecho, a veces tenía que ir obligado, y hubo momentos en los que quise dejarlo. Pero, principalmente, lo que pasó es que encontré un grupo de amistades en el que todo se creaba alrededor de la música. De ahí que, hoy en día, eso lo valore muchísimo, y todos los proyectos musicales que tengo son con amigos. Realmente, fue lo que me fascinó.
–Siempre he querido ser director, ha sido supervocacional. Todo el conservatorio de niño lo hice con el saxofón, pero a mí lo que me interesaba era la dirección. Desde los 10 años escuchaba música clásica y bandas sonoras, como la de 'Star Wars', y dirigía en casa.