© ideal.esLos carburantes encadenan cinco semanas de subida y se acercan a los máximos del año
Esta subida responde principalmente a la retirada gradual de las medidas fiscales aprobadas para contener el impacto de la crisis energética. Desde el 1 de agosto, la bonificación del impuesto especial sobre hidrocarburos se ha reducido de 15 a 10 céntimos por litro, después de que el IVA de los combustibles recuperara el tipo general del 21% tras varios meses rebajado al 10%. El calendario diseñado por el Gobierno prevé una nueva reducción de la ayuda en septiembre, cuando quedará limitada a cinco céntimos por litro.
El repunte de los precios se produce, además, en un contexto en el que la cotización internacional del petróleo ha ofrecido cierto respiro. La semana pasada, el barril de crudo retrocedió impulsado por las expectativas de una desescalada del conflicto en Oriente Medio. Sin embargo, ese alivio no se ha trasladado a los surtidores españoles, donde el efecto de la retirada de los estímulos fiscales está pesando más que la evolución de esta materia prima en los mercados internacionales.
El encarecimiento de los carburantes se produce además en un momento especialmente sensible para el consumo, en uno de los meses por mayor movilidad del año por las vacaciones, y que ya ha comenzado a reflejarse en la inflación. El índice de precios de consumo (IPC) avanzó hasta el 3,5% en julio, impulsado, entre otros factores, por el aumento del coste de los combustibles y de la electricidad, lo que aleja de nuevo la inflación del objetivo del 2% marcado por el Banco Central Europeo.