© hoy.esLeón XIV saca las garras y ruge contra Trump
En una esquina de la mesa de León XIV acabó la carta con la que el presidente estadounidense, Donald Trump, invitó al Papa a que se sumara a las celebraciones del próximo 4 de julio, cuando se conmemoran los 250 años de la Declaración de Independencia de la primera potencia del mundo. La misiva se la entregó el vicepresidente JD Vance, convertido al catolicismo, en la audiencia que Robert Prevost le concedió en el Palacio Apostólico del Vaticano el 19 de mayo de 2025, once días después de su elección como líder de los más de 1.400 millones de católicos.
Vance, que entró en el despacho del Pontífice con el documento en la mano, se lo dio en cuanto se sentó, siendo su misión principal tratar de convencer al primer obispo de Roma nacido en Estados Unidos para que visitara su país de origen y participara en las conmemoraciones por los 250 años de independencia.
León XIV aceptó la carta con una diplomática sonrisa pero la colocó a un lado de la mesa, no en el centro. Aunque el gesto pasó casi desapercibido, fue la mejor representación de que no tenía intención de aceptar la invitación de Trump ni de dejarse manipular por él participando en los festejos.