2Foto© hoy.esLas promesas y los riesgos de la nueva ruta marítima china por el Ártico
En 2018, el país esbozó planes para desarrollar rutas marítimas, la minería y las infraestructuras en el Ártico, con la esperanza de aprovechar el rápido retroceso del hielo polar. Muchos de los planes, que se promocionan colectivamente como una «ruta de la seda polar», han encontrado resistencia. Siete de los ocho países con territorio ártico son democracias occidentales.
Les preocupa que China esté colaborando estrechamente con Rusia en la región y que las actividades chinas allí puedan resultar útiles para futuros fines militares, como el funcionamiento de submarinos. Algunos se mostraron indignados ante el hecho de que China, cuyo punto más septentrional se encuentra aproximadamente a la misma latitud que Hamburgo, se autoproclamara «Estado cuasiártico».
No obstante, China espera despertar un renovado interés por la ruta del norte entre los gobiernos y las empresas alarmados por el cierre del estrecho de Ormuz y la amenaza que suponen para la navegación en el mar Rojo los combatientes hutíes respaldados por Irán.