2Foto© theobjective.comLamine y Oyarzabal devuelven la sonrisa a España
Ante las dudas, liberación. Tras un errático y lento primer partido contra Cabo Verde (0-0), la selección española saltó al terreno de juego «picada», tal y como había avisado De la Fuente, y con ganas de reivindicarse ante Arabia Saudí.
No tardó en demostrarlo: la España del primer cuarto de partido -hasta la pausa de hidratación- fue el equipo vertical, preciso y directo que se vio en la Eurocopa de 2024. En ese tramo marcaron tres goles. El primero de ellos, de un Lamine Yamal -uno de los cuatro cambios que introdujo Luis de la Fuente en el once-, que dio otro aire y velocidad a la selección, que, ahora sí, se permite sonreír.
España necesitaba una salida contundente y la tuvo. Luis de la Fuente renovó por completo el centro del campo ofensivo de la selección: entraron Lamine, Olmo y Baena por Ferran, Fabián y Gavi. También cambió a Llorente por Pedro Porro. Con un ritmo vertiginoso desde el inicio, Arabia Saudí apenas encontró espacios para salir gracias a la presión ofensiva.