© canarias7.esLa UE se desespera: pide ayuda a China para reabrir Ormuz mientras Trump repasa los planes de guerra
La jefa de la diplomacia comunitaria, Kaja Kallas, ha partido de este convencimiento, y de la desesperación de la institución ante un conflicto embarrancado que le cuesta cientos de millones de euros al día en impacto económico, para realizar un llamamiento al papel de las grandes potencias. A EE UU le ha reclamado una reactivación urgente de las negociaciones con Teherán, que permanecen estancadas en un continuo intercambio de propuestas sin éxito alguno, mientras a China le ha pedido que intervenga ante el régimen islámico, cuando menos para lograr la apertura del estrecho de Ormuz.
Los ministros europeos se han encontrado en Bruselas para analizar el efecto de la guerra especialmente en materia energética y de transportes. Se han encontrado con un nuevo juego de poder y contrapoder en el Pérsico. Trump ha entregado un documento de cinco puntos a los iraníes y éstos le han respondido con sus condiciones propias. La espiral sigue.
Los ministros han constatado en esta partida de ping pong, como parece lógico, que «EE UU tiene que ponerse de acuerdo con Irán» y que es «muy difícil» que prospere cualquier propuesta europea respecto al fin de la guerra o la navegación del canal.