2Foto© ideal.esLa luz roja de Marcos Llorente
En el ecosistema de Diego Simeone, donde cada rol suele estar delimitado con precisión, Llorente es la excepción que amplía el sistema. No ocupa posiciones: las conecta. Puede empezar una jugada como lateral, sostenerla como interior y terminarla como delantero improvisado. Esa elasticidad le ha convertido en un recurso estructural, no en un parche. Cuando el plan se agrieta, su presencia lo recompone. el '14' de Simeone, el mismo número que lució el técnico argentino con la rojiblanca, siempre tiene la luz roja.
Frente al Barcelona, el guion exigía oficio y pulmón en la sala de máquinas. Llorente respondió con ambas cosas y algo más: lectura de juego. Supo cuándo apretar, cuándo temporizar, cuándo romper, cuándo acelerar, cuándo descansar... De una arrancada suya nació el cambio de tono del partido; de un pase medido, una ventaja definitiva.
Su cabalgada por la banda derecha terminó en un pase para ue Lookman hiciera el 1-2 y devolviera la tranquilidad a un equipo que se había visto con el agua al cuello. En la segundfa parte, puso el balón a Sorloth que terminó con la roja a Eric García para allanar el pase a las semifinales de la Champions. Y no es nuevo que Marcos Llorente sea red de seguridad y chispa ofensiva, sostén y desborde en un partido. Un futbolista que, en noventa minutos, ocupa varias posiciones y todas bien.