© laverdad.esKimberly Brook, viuda de James Van Der Beek: «Decir que estoy desconsolada es quedarse corta»
El pasado 11 de febrero, Van Der Beek fallecía a consecuencia de un cáncer colorrectal que le habían diagnosticado dos años antes. Tres meses después, Kimberly asegura que «las palabras no alcanzan para describir el dolor. El alivio inicial se ha desvanecido. La realidad se está imponiendo… y lo extraño. Todos lo extrañamos».
A pesar de echarlo cada día más de menos, la mujer, de 44 años, revela que puede sentir de algún modo la presencia de su marido. «Hay una magia diferente en el aire», dice. «Lo siento. Lo conozco más profundamente», añade. Y ha encontrado consuelo en la fe: «Mi conexión consciente con Dios se ha profundizado». «Los velos del universo se han adelgazado. Y confío en que este es el camino que mi familia y yo siempre hemos estado destinados a recorrer», reflexiona.
Una vez más, Kimberly aprovecha para agradecer las grandes muestras de apoyo que han recibido por parte de amigos y familiares, pero también de desconocidos, que se volcaron con su familia tras la muerte del actor. Los años de tratamiento contra el cáncer y la ausencia de ingresos dejaron muy mermada la economía de los Van Der Beek, tanto que, en sus últimos meses de vida, el intérprete decidió subastar algunos objetos y piezas de recuerdo de la serie 'Dawson crece' y de otros de sus trabajos más emblemáticos. También se puso en marcha una colecta para sufragar las facturas médicas.