2Foto© larazon.esJoan García y Fermín apagan la caldera del Espanyol
Y eso que hubo encerrona. La afición del Espanyol preparó una caldera de época, con Joan García en el epicentro de la ira, y generó una atmósfera a la que muy pronto se iba a subir su equipo. Los de Manolo González apretaron de lo lindo en los primeros minutos a un Barça al que le costó asentarse en el terreno de juego. No ayudó tampoco la suplencia de Pedri y las imprecisiones provocadas por el alto ritmo marcado por los locales, muy intensos y con tres jugadores cortocircuitando la sala de máquinas azulgrana y encargados de las ayudas a los laterales.
Fue así pese a que Flick sabían de sobra el plan perico. El técnico alemán quiso primero rebajar ese empuje minimizando riesgos, haciendo que su rival se desgastara tras la pelota, pero entró en una dinámica que solo sirvió para que los suyos se quedaran sin ideas.
El Barça no tuvo en el primer acto fluidez, no consiguió que Lamine Yamal tuviera uno contra uno y fue incapaz de encontrar entre líneas a un Raphinha que pierde peso en el juego cuando actúa en la mediapunta.