© canarias7.esEstallido en una frontera caliente
Los partidos de fútbol duran minutos pero muchas veces, entre parones, pérdidas de tiempo y diferentes circunstancias, el tiempo real de juego no supera los 50 minutos. La FIFA ha decidido intervenir con bisturí reglamentario para que el tiempo no corra más que el balón. En su última reunión junto a la IFAB -el órgano que custodia las reglas del juego- ha aprobado en la reunión que se celebra cada año en Cardiff (Gales) una batería de medidas que se estrenarán en el Mundial 2026 de Estados Unidos, Canadá y México.
El objetivo es claro: reducir las pérdidas de tiempo y devolverle fluidez a un deporte que, en su versión más especulativa, ha convertido la pausa en estrategia. La medida más visible será también la más pedagógica. El árbitro podrá realizar una cuenta atrás de cinco segundos, de forma gestual y evidente, en los saques de puerta -algo que ya se hace en la actualidad- y en los saques de banda.
La escena ya es conocida cuando un portero apura en exceso la reposición del balón con una advertencia, conteo y, si se rebasa el límite, castigo en forma de saque de esquina en contra. La novedad es la sistematización del procedimiento por parte de los colegiados y su extensión a los saques de banda.