© canarias7.esEstados Unidos, China y Rusia exploran una nueva diplomacia de coordinación triangular
La visita del presidente estadounidense, la primera en nueve años, consolidó la tregua y anticipa un incremento de intercambios presenciales que podría facilitar un gran acuerdo estructural. El calendario sugiere que ambos líderes se verán hasta tres veces en otros tantos meses: quedan el viaje oficial de Xi a Estados Unidos programado para septiembre, el Foro Asia-Pacífico (APEC) de Shenzhen en noviembre y el G20 de Miami en diciembre.
Eso, siempre que la tensión en Taiwán no dinamite la estabilidad recién alcanzada. El líder chino ya advirtió durante el encuentro que el territorio representa «el asunto más importante en las relaciones» y podría llegar a provocar un «conflicto». Trump, no obstante, ha desafiado estas amenazas mostrando su disposición a hablar con el presidente taiwanés William Lai Ching-te, hito insólito desde que en 1979 EE.UU. abandonara todo contacto con la isla para establecer relaciones diplomáticas con el régimen.
El presidente ruso, por el contrario, es un huésped recurrente. No en vano, el de esta semana supuso su vigesimoquinto desplazamiento a China. Esta frecuencia refleja unos lazos sólidos, especialmente tras la proclamación de una «asociación sin límites» veinte días antes de la invasión de Ucrania en febrero de 2022, pero cada vez más asimétricos a favor del gigante asiático. Putin extendió asimismo una invitación para que su «viejo amigo» acuda a Rusia el año próximo.
