© canarias7.esEnrique Riquelme apuesta por el 'efecto Figo'
Sin embargo, el ejemplo más recordado sigue siendo el de las elecciones del año 2000. Lorenzo Sanz se presentaba como favorito tras conquistar la Séptima y la Octava Copa de Europa. Aval que se presumía incuestionable, pero Florentino Pérez logró imponerse gracias a una promesa que parecía imposible: fichar a Luis Figo, entonces referente del Barcelona.
La utilización de fichajes como argumento electoral no es nueva en las elecciones del Real Madrid. Uno de los precedentes más significativos se produjo en 1991, cuando Ramón Mendoza defendía la presidencia frente al escritor Alfonso Ussía.
Durante aquella campaña, Mendoza prometió la llegada de varias figuras del poderoso Milan de Arrigo Sacchi, incluyendo al propio técnico italiano y a Marco van Basten y Ruud Gullit. Ussía, por su parte, optó por una estrategia diferente. Sin anunciar fichajes concretos, dejó entrever contactos con entrenadores de prestigio. «Hemos hablado con Bilardo y Beckenbauer.