© hoy.esEl precio del relevo blanco
La política de fichajes del Madrid ha cambiado de naturaleza. Florentino Pérez ya no compra únicamente estrellas; compra tiempo. Tiempo para que los futbolistas maduren, para que su valor aumente y para que el relevo generacional no dependa de una reconstrucción traumática. El mercado ha dejado de ser una sucesión de oportunidades para convertirse en un plan estratégico.
Las cifras describen esa transformación. Camavinga abrió el ciclo en 2021 (31 millones). Después llegaron Tchouaméni (80 millones), Rüdiger (libre), Bellingham (127), Arda Güler (28), Endrick (47,5), Huijsen (62,5), Mastantuono (45) o Carreras (50). Todos tenían entre 18 y 22 años cuando firmaron por el Madrid. Incluso Trent Alexander-Arnold (10) aterrizó antes de cumplir los 27.
Son futbolistas que todavía no han alcanzado su techo competitivo y cuyo valor de mercado conserva margen de crecimiento. El club no solo adquiere rendimiento; también incorpora activos. Este año se ha buscado futbolistas de rendimiento inmediato tras dos años en blanco como Marc Cucurella (55), Denzel Dumfries (20, Ibrahima Jonaté y Bernardo Silva. Una lista que a buen seguro aumentará en los próximos días.