© hoy.esEl Mundial ya tiene su gran polémica: la decisión que indignó a Croacia
En el minuto 103, ya en el tiempo añadido de la segunda parte, cuando Croacia perdía por 2-1, Josko Gvardiol consiguió marcar para mandar el choque a la prórroga en una jugada de pura épica. Balón colgado al área, parece que Matanovic lo peina ligerísimamente, Renato Veiga trata de despejar y contacta con la pelota, Pasalic controla demasiado largo, y finalmente el del City bate a Diogo Costa.
Locura entre los de Zlatko Dalic y sus aficionados. El colegiado noruego Espen Eskas señala el centro del campo y el partido parece abocado a la prórroga, pero entonces interviene el VAR, que llama al árbitro para que revise la jugada para inquietud de Luka Modric y compañía. Y no es para menos pues tras la revisión el tanto es anulado. Considera el equipo arbitral que en el momento del toque de Matanovic, Pasalic estaba en claro fuera de juego. El chip incorporado al Trionda, el balón del mundial, detecta ese ligero contacto. Y ahí se esfuman las últimas esperanzas croatas.
Tras el partido, el enfado de la selección eliminada era evidente. «El árbitro nos dijo que Matanovic tocó el balón, pero vimos las imágenes y no hay pruebas de que lo haya tocado. Si no toca el balón, no es fuera de juego», explicó Modric a los medios en las entrañas del estadio.
