3Foto© larazon.esEl monumento que honra la memoria de los héroes de la guerra contra los franceses
Occidente consiguió su posición de dominio mundial, gracias al colonialismo que favoreció un mercado esclavista que, a su vez, consolidó el sistema capitalista. Sistema que puede definirse como una forma de organizar la economía que busca maximizar los rendimientos de quienes poseen riqueza y cuyo sistema operativo fundamental se basa en la propiedad privada y el mecanismo de los mercados. Mercados cuyo máximo valedor son las guerras: espejos morales de las sociedades que jamás han solucionado nada en ningún lugar.
En síntesis, el colonialismo, la esclavitud y la dominación militar han permitido a los países occidentales distribuir la economía mundial en su propio beneficio y situar al resto del planeta en una posición de periferia, llegando a estigmatizar otras creencias, ideologías y etnias, dejando tras de sí de una profunda huella de precariedad social.
A día de hoy, las élites occidentales todavía no asumen la responsabilidad de lo ocurrido a causa de su ambición económica más reciente: dos guerras mundiales que pueden analizarse en sí mismas como una consecuencia de las tensiones y contradicciones sociales vinculadas a la insostenible y provocada desigualdad que predominaba ligadas a un lucrativo mercado de guerra.