3Foto© ideal.esEl juego de niños de Pau Cubarsí
España volvió a tocar el cielo y, en el centro de la conquista, apareció un futbolista que juega como si llevara una década en la élite. Pau Cubarsí, con solo 19 años, fue el jefe de la defensa española en la final de ayer ante Argentina y una de las claves del segundo Mundial de la historia de la Selección.
Su actuación fue una exhibición de inteligencia, serenidad y precisión. Lideró a todos los jugadores con 139 toques, 121 pases acertados y un 96 por ciento de precisión. Además, completó 21 pases que rompieron líneas y firmó seis despejes. No se limitó a proteger el área. Cubarsí fue el primer organizador de España, el hombre que dio sentido a la salida de balón y permitió al equipo instalarse en campo contrario sin perder el equilibrio.
Su impacto explica buena parte del torneo de La Roja. España levantó la segunda estrella desde el dominio, pero también desde una seguridad defensiva extraordinaria. En ese entramado, Cubarsí jugó con la autoridad de un veterano y la valentía de quien todavía no conoce el miedo. Su Mundial, reconocido con el premio al Mejor Jugador Joven, confirma que la Selección tiene central para muchos años.