© hoy.esEl germen de la matanza frustrada en un instituto de Valencia
El adolescente admitió con total frialdad a la orientadora del centro que si finalmente no habían matado a ninguno de sus compañeros es porque «simplemente no había salido bien el plan», al mismo tiempo que se mostraba triste por no conseguir su propósito tras entrar armados con dos machetes, una navaja y un bate de béisbol, entre otros efectos que les fueron intervenidos.
Pese a dejar bien claras sus intenciones homicidas y la decisión de posteriormente quitarse la vida junto a su compañera de clase, al tratarse de un menor inimputable la Fiscalía de Menores solo le ha abierto un expediente de protección para seguir su caso, pero tanto el Ministerio Público como la Guardia Civil tienen las manos atadas con respecto a su responsabilidad y el peligro que puede suponer para los demás y para él mismo, y este ha quedado a cargo de sus padres.
En el caso de la única detenida por estos hechos, que cumplió 14 años el pasado mes de abril, la Fiscalía de Menores sí ha adoptado una medida de internamiento terapéutico en régimen cerrado después de que fuera dada de alta de la Unidad de Psiquiatría Infantil del Hospital La Fe de Valencia, donde ingresó horas después de su detención por tentativa de homicidio por agentes de la Guardia Civil de Moncada.