2Foto© ideal.esEl estado de las carreteras españolas es crítico por el mal estado del asfalto
16 de julio. Temporada alta. Cierran los bares de las capitales, se llenan las terrazas de los pueblos y no caben las sombrillas en las ... playas. España en la carretera. «Una autovía es esa carrera entre autos desconocidos donde nadie sabe nada de los otros, donde todo el mundo mira fijamente hacia adelante, exclusivamente hacia adelante», así acaba un cuento de Cortázar: 'La autopista del Sur'.
He cambiado los tiempos verbales, pero no importa: las autovías son un espacio intemporal, son presente, pasado y futuro, un avanzar sin escapatoria mientras te adelantan bacas cargadas de tablas de surf camino de Tarifa y camiones que llevan tomates a Holanda.
Ayer fue día grande en las áreas de servicio, esos no lugares donde no hay marcha atrás, espacios fríos y funcionales donde nadie conoce a nadie y los precios se disparan. Autovía y asepsia, cuatro carriles y monotonía. Las carreteras nacionales eran otra cosa: cruzabas pueblos, admirabas campanarios góticos, parabas en bares que servían morcillas locales: de arroz en Pancorbo, de patata en Cañaveral, de puerro y cebolla en Beasain.