4Foto© larazon.esEl crucero del hantavirus llegará a Tenerife y los españoles guardarán cuarentena en el Gómez Ulla de Madrid
Las primeras evacuaciones de ciudadanos extranjeros atrapados en Wuhan comenzaron el 29 de enero de 2020. Aquella mañana, los datos oficiales mostraban 6.070 contagios por coronavirus y 132 muertos. La cifra era abstracta hasta que uno paseaba por la ciudad: una mega urbe confinada, calles desiertas, tiendas con persianas bajadas y hospitales desbordados.
Dos días después, cuando la OMS acababa de declarar la emergencia internacional por el Covid, los 21 españoles que permanecíamos en Wuhan fuimos embarcados en un avión fletado por el Gobierno británico, en coordinación con las autoridades españolas.
El vuelo PLM8371 despegó a las 21:15 horas. A bordo, éramos 120 personas. Excepto los 21 españoles, todos eran británicos. Habría una parada en la base militar de Brize Norton, cerca de Oxford, antes de terminar en la base de Torrejón de Ardoz, Madrid. Las televisiones españolas siguieron cada minuto: un mapa digital mostraba el recorrido del avión, línea azul sobre fondo negro, mientras los rostros de algunos pasajeros se mezclaban con las gráficas en la pantalla.