© hoy.es¿De verdad sabes jugar con tu perro? Ojo, que no vale con tirarle la pelota mientras miras el móvil
¿Pero esto no es algo evidente, sin necesidad de observaciones pautadas, cuestionarios y estadísticas? Pues sí... pero no exactamente. Porque esta investigación ha demostrado experimentalmente algunos puntos interesantes, como la importancia del tiempo dedicado a jugar o que no todos los juegos funcionan igual de bien para estrechar los vínculos con el animal.
El estudio se basó en la observación de tres grupos de parejas dueño-perro, en la que un primer grupo tenía que jugar más de lo que ya lo hacía habitualmente, un segundo grupo seguía un programa de entrenamiento formal y un tercer grupo, el de control, mantenía su dinámica cotidiana, sin cambios.
«Resultó que el grupo de juego mejoró su vínculo emocional con el perro en apenas cuatro semanas, solo con unos pocos minutos de juego extra al día», según Lina Roth, profesora de Etología en Linköping. Los dueños no solo informaron de que empezaron a sentirse más unidos a sus mascotas, sino que el efecto era recíproco: los perros parecían mostrar una relación más positiva con sus dueños.