
Alonso deslumbra en Zandvoort entre los dos McLaren
Si un aficionado a la Fórmula 1 que dejó de seguirla cuando vio que el Aston Martin de este año era un tractor a inicios de temporada se entera de que Fernando Alonso ha conseguido colocar el mismo coche en segunda posición, le da un soponcio. El rendimiento del AMR25 en el corto circuito de Zandvoort no parece un espejismo, ya que en las últimas citas antes del verano ya había dado muestras de un salto adelante. Esa es la mejor lectura que pueden sacar los fans del asturiano, que tiene una oportunidad de oro este fin de semana.
Alonso, que ya dejó un memorable segundo puesto aquí, en la carrera de 2023, cuando el coche era de verdad ganador, volvió a demostrar que este circuito se le da bien a él y a su monoplaza. No es sencillo. Prueba de ello es que una de las dos banderas rojas las provocó uno de los Aston Martin, el de Lance Stroll, que en los primeros libres se había despedido muy ufano con un gran tercer puesto por delante de su compañero.
Por la tarde fue Lando Norris quien volvió a marcar el paso en una ventana con incertidumbre. La pista estaba seca, pero con la amenaza constante de la lluvia. No hubo tiempo que perder y los pilotos salieron en tropel del pit lane en busca de una vuelta buena sin especular como habitualmente.