© canarias7.esVingegaard, a las puertas del olimpo
El danés peleará desde Bulgaria contra la imprevisibilidad que caracteriza al Giro. Es complicado visualizar un oponente claro a la victoria del escalador del Visma, que se planta en la línea de salida tras haber ganado sin oposición la París-Niza y la Volta a Catalunya.
Estará flanqueado por uno de los bloques más sólidos tanto en la montaña como para controlar la carrera, con Kuss como lugarteniente de garantía para acelerar en las subidas y Campenaerts para el resto de terrenos. Y el recorrido le viene a la perfección. Fue prácticamente un guiño para contar con su participación.
El Blockhaus en la séptima etapa para dar el primer golpe, una contrarreloj de 40 kilómetros planos para marcar diferencias y toda la exigencia en los días finales.