© canarias7.esSoledad: la gata náufraga que ha vuelto a casa
Su dueño, aunque en el caso de los gatos hay quien dice que el felino no tiene propietario sino que es él quien elige a su compañero humano, es Héctor Valdeón, un conocido socorrista de las Grandes Playas de Fuerteventura, un conjunto de extensos arenales dorados dentro del Parque Natural de las Dunas y famoso por sus aguas turquesas.
Este experto en salvamento acuático y seguridad costera cruzó su vida con Soledad cuando la gata tenía apenas mes y medio. Se había desplazado a la isla de El Hierro en un viaje introspectivo y encontró al animal medio muerto y lleno de parásitos junto a un cubo de basura en la zona de La Restinga. «Le faltaba un ojo. Le puse de nombre Soledad porque yo estaba solo y ella dio respuestas a mi vida», explica Héctor.
En marzo del pasado año decidió emprender lo que él llama «el viaje de mi vida». Junto a un compañero de trabajo se embarcó en su velero de diez metros de eslora rumbo al Caribe. Después de aprovisionarse en La Gomera, recorrieron en 28 días las 2.613 millas náuticas -4.840 kilómetros- que separan Fuerteventura de Martinica. El compañero de trabajo tuvo que regresar a España por motivos laborales pero Héctor permaneció en la isla junto a Soledad.