© hoy.esRusia aterroriza Kiev con un misil hipersónico Oreshnik y causa cuatro muertos
Su homólogo ruso, Vladímir Putin, había clamado venganza tras el ataque ucraniano que durante la noche del jueves al viernes provocó en la región de Lugansk –ahora bajo ocupación rusa– 21 muertos, la mayoría estudiantes. Kiev niega haber bombardeado ese centro educativo y asegura que sus proyectiles fueron dirigidos contra instalaciones militares.
Pero el Kremlin activó de inmediato una ola de represalias. Según el Ministerio de Defensa, durante la noche del sábado, su ejército llevó a cabo operaciones «exitosas» contra centros del mando militar ucraniano, bases aéreas y empresas de producción de armamento. Y reconoció que había utilizado un misil Oreshnik.
Las baterías de defensa de Kiev lograron neutralizar 549 drones y 55 misiles, según su Fuerza Aérea. Pero no evitaron que la lluvia de proyectiles convirtiera la capital y las zonas que están a su alrededor en un escenario de destrucción. Yevhen Zosin, de 74 años, corrió a socorrer a su perro cuando escuchó la primera detonación. «Luego hubo otra explosión y la onda expansiva nos lanzó, a mi mujer y a mí, como si fuéramos alfileres. Sobrevivimos, pero mi apartamento ha quedado destrozado», relató en el diario británico 'The Guardian'.