4Foto© larazon.esPuente confirma las muescas en las ruedas y admite que es “una posibilidad innegable” que el estado de la vía sea la causa del accidente
“Estamos ante un problema seguramente más complejo de lo que podemos imaginar”, ha afirmado esta tarde en rueda de prensa el ministro de Transportes, Óscar Puente, refiriéndose al grave accidente ferroviario del pasado domingo en Adamuz (Córdoba). Anticipando ante numerosos medios que no especularía con sus respuestas, sí ha asegurado que “no ha habido falta de inversión, un problema de obsolescencia o falta de mantenimiento”.
Durante su larga comparecencia, Puente ha señalado que el punto fatídico de la línea Madrid-Sevilla en que se produjo el descarrilamiento del tren de Iryo, y el choque segundos después con el Alvia que circulaba en sentido contrario, no puede establecerse aún de forma exacta. Se sospecha de un primer corte en la vía en el kilómetro 318,7. Pero desde esta falta de concreción, todo lo demás sigue quedando envuelto por interrogantes.
Sobre los detalles que trascienden de las pesquisas que llevan a cabo técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), el ministro ha reconocido que el hallazgo de “mordiscos” en los sistemas de rodadura del Iryo accidentado pueden ser “una posibilidad innegable” de defectos en la vía, “pero no debo aventurarme”.