© hoy.esLos mercados anticipan la paz e inician un rally alcista pese al conflicto en Oriente Medio
El primer factor que hay que tener en cuenta es, sin lugar a dudas, el aumento del precio del petróleo derivado del cierre del estrecho de Ormuz. «Los malos resultados bursátiles del primer trimestre de 2026 se debieron principalmente a un fuerte recrudecimiento de las tensiones geopolíticas tras el estallido de la guerra con Irán, lo que provocó una subida vertiginosa de los precios del petróleo y reavivó los temores inflacionistas», señala un informe de Morningstar, que analiza la situación de los mercados globales.
La entidad financiera con sede en Chicago recalca que las acciones cayeron en todas las regiones tras la escalada bélica, «lo que reflejó la sensibilidad mundial ante las crisis energéticas y comerciales». El S&P 500, índice de referencia en Estados Unidos, llegó a registrar una caída del 10% en los días posteriores al ataque. El mes de marzo fue generalmente malo para los inversores de todo el mundo, que acumularon pérdidas mientras la incertidumbre se abría paso y la hipótesis de un posible conflicto de larga duración que desatase una crisis inflacionaria tomaba fuerza.
A mediados de mayo, el escenario bursátil dista mucho del de marzo. Apenas le llevó once sesiones al S&P 500 recuperar los niveles previos al conflicto. El Ibex vuelve a situarse en el entorno de los 18.000 puntos. «Ante la incertidumbre, los mercados venden primero y preguntan después. Eso no es ningún secreto.