© ideal.esLos engaños de Trump antes de la IA: sus tres identidades secretas
En mayo de 1984 sonó el teléfono de la redacción de la revista Forbes tras publicar su lista de grandes fortunas. Un supuesto secretario de la Organización Trump, que se presentó como John Barron, insistía en que el magnate, entonces de 37 años, poseía una riqueza mayor y exigía mejorar su posición en el ranking. La publicación aceptaron mejorar su posición y lo ascendieron, pero poco tiempo después rectificaron y lo devolvieron al mismo lugar.
Jonathan Greenberg, el periodista que descolgó aquel teléfono, asegura en 'The Washington Post' que John Barron era en realidad el propio Trump. «Modificaba su acento y sus cadencias, pero era claramente él. No sé cómo no vi el engaño», se lamenta décadas más tarde. Cuatro años antes, en 1980, otra persona con el mismo nombre y descrito como «vicepresidente de la organización Trump», había aparecido en un artículo en la primera plana del 'New York Times' defendiendo una decisión del millonario. El engaño se remontaba a mucho tiempo atrás y continuó durante décadas.
A lo largo de la vida de Trump, hay rastros sobre la fascinación que sentía por el nombre Barron. Cuando salía con la actriz Marla Maples (estando casado con su primera esposa Ivana) usaba este alias para dejarle mensajes. En 2004, cuando Trump encargó una serie dramática de televisión basada en su vida, su única petición fue que el personaje principal se llamara así, el mismo nombre que también le dio a uno de sus hijos con Melania, su actual esposa. El biógrafo de Trump, Michael D'Antonio, relató en 2015 que el padre del actual presidente, Fred Trump, también usaba un alias; 'Señor Green'.