© canarias7.esLa industria europea pide más tiempo para los motores térmicos
La industria defiende que la electrificación total no debe ser la única vía para alcanzar la descarbonización y no se rinde en su defensa de la diversidad tecnológica. A medida que se acerca la fecha crítica de 2035, año en el que la Unión Europea pretende prohibir la venta de turismos nuevos que emitan CO2, algunos fabricantes están intensificando su presión sobre los legisladores comunitarios.
El objetivo es conseguir que Europa garantice que el motor de combustión interna (ICE) tenga futuro si es capaz de funcionar con combustibles sintéticos o e-fuels.
Esta ofensiva busca aprovechar la próxima revisión de las normativas de la UE para introducir flexibilidad en los planes de movilidad. Los fabricantes argumentan que, aunque la transición al vehículo eléctrico es una prioridad, no se debe descartar una tecnología que, gracias a los combustibles de nueva generación, podría alcanzar la neutralidad climática sin obligar a una infraestructura de recarga que aún muestra debilidades en muchos Estados miembros, según recoge Fuels&Lubes.