© hoy.esLa factura de la guerra golpeará a la industria española hasta 2027 a pesar de la paz en Irán
Ese es el trasfondo de la negociación que el Gobierno mantiene para decidir qué parte del escudo anticrisis seguirá viva a partir del 1 de julio. Las medidas aprobadas para contener la escalada energética vencen el próximo 30 de junio, aunque el Ejecutivo ya ha anunciado que prorrogará durante tres meses algunas de ellas. El decreto está previsto para el Consejo de Ministros del 29 de junio, pero la discusión ha desbordado el calendario: los sectores afectados ya no preguntan solo cuánto durarán las ayudas, sino qué papel deben jugar en una economía que sigue operando en «modo crisis».
La primera herida está en los precios. En la Asociación de Empresas con Gran Consumo de Energía (AEGE), Pedro González, su director general, admite que el consumo eléctrico industrial resistió al inicio del año, apoyado en precios más bajos, pero sostiene que ese impulso se ha truncado. El coste del segundo trimestre se eleva ya un 20% por encima de lo previsto antes de la guerra y el sector calcula que el precio de mercado y el sobrecoste de los ajustes superarán los 100 euros por megavatio hora, un nivel difícil de absorber para competir.
El escudo ha amortiguado parte del golpe. El Real Decreto-ley 7/2026 —con descuento del 80% en peajes, 300 millones adicionales en compensaciones por CO2 y supresión temporal del impuesto del 7% a la generación— ha reducido aproximadamente a la mitad una subida estimada en 24 o 25 euros por megavatio hora.