© laverdad.esEl origen del infierno que convirtió Los Gallardos en una trampa mortal
Es precisamente en el margen calcinado donde se encuentra la zona cero de la catástrofe. Tras pasar una rotonda, en el desvío desde la N-340A hacia el municipio, asoma una edificación derruida. Aún puede leerse la palabra «Restaurante» junto a una flecha que señala, unos metros más adelante, el emplazamiento del antiguo 'Restaurante de Anita'.
Justo encima se alza el elemento clave de las pesquisas: un poste eléctrico, ahora torcido, que los agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil y la Policía Científica sitúan como el posible punto de origen del infierno.
El perímetro está acordonado. «Es una propiedad privada, no se puede entrar», avisan los agentes, apostados para evitar que los curiosos alteren la escena. La principal hipótesis de la investigación sugiere que el fuego comenzó a raíz de un chispazo en el poste que se encuentra en el interior de esta instalación. Sin embargo, el encaje de las piezas es complejo.