© canarias7.esDe Mussolini a Trump, la mano de la política en el fútbol es tan vieja como el Mundial
Fue en agosto de 2018, durante el primer mandato del multimillonario estadounidense. EE.UU. se había convertido en país organizador del Mundial, una cita a la que entonces Trump pensaba que no asistiría como presidente. Su plan era ganar la reelección en 2020, no estaba en las previsiones que regresaría a la Casa Blanca en 2024 tras el hiato de Joe Biden.
Allí Infantino le explicó qué es una tarjeta amarilla, qué es una tarjeta roja y ambos bromearon en que el presidente la podía utilizar para enseñársela a la prensa.
Quizá Trump entendió entonces que podía dar y quitar tarjetas rojas a su antojo, porque eso es algo cercano a lo que ha ocurrido: el presidente de EE.UU. presionó a Infantino para que la FIFA retirara la sanción al estadounidense Balogun por roja directa para que pudiera jugar este lunes contra Bélgica en dieciseisavos de final.