© hoy.esAlbiol retrata el giro catalán ante la inmigración
En el edificio del B9 llegaron a vivir unas 400 personas. El día del desalojo, sin embargo, quedaban menos de la mitad. A sus habitantes, la mayoría inmigrantes en situación irregular, se les hizo llegar la advertencia de que el desalojo era inminente, una vez autorizado por la juez.
Y de que en él participarían Mossos d'Esquadra y Policía Nacional, con el objetivo de identificar a los sin papeles. La operación, por tanto, no fue responsabilidad exclusiva del alcalde de Badalona. Al contrario, se trataba de una intervención planificada a seis manos por los responsables del Ayuntamiento, la Generalitat y la Delegación del Gobierno en esta comunidad.
El protagonismo, sin embargo, se lo llevó Albiol, ansioso por capitalizar el cumplimiento de una de sus promesas electorales. Desalojar el edificio que acumulaba quejas de sus vecinos de Sant Roc, uno de los barrios más depauperados y conflictivos de Badalona. También uno de los graneros de voto de Albiol.