© hoy.es«Ahora es mucho más difícil celebrar la diversidad»
En efecto, la cinta sigue los pasos de Harry, un estirado chef británico al que da vida Freddie Dennis, que tras un desengaño amoroso decide poner agua por medio y viajar con su mejor amiga, Yaiza (Julia Martínez), a Canarias. Tras una noche de excesos, el joven desesperado se lanzará al mar pero, a punto de ahogarse, será rescatado por Iván, un atractivo y maduro surfista encarnado por Jaime Zatarain. No tardará en descubrir que su ángel de la guarda es en realidad el padre de Yaiza, un pescador bisexual que hace años se divorció de su esposa y de la madre de Yaiza (Toni Acosta).
En este sentido, es un filme que «celebra la diversidad», señala el cineasta.
Los responsables del guion son Paula López Cuervo y Fernando Pérez que, junto a Morante, buscaron romper con ciertas convenciones de este género, tan asociado a los años noventa, «dándole la vuelta a cada relación humana y poniendo en primer término los sentimientos y cómo se relacionan esas personas y sus sentimientos independientemente de las etiquetas».
De hecho, una cosa que llamó la atención del director es que siendo una película claramente LGTBI, este elemento no formaba parte del conflicto dramático.