© hoy.esNetanyahu acepta negociar la paz con Líbano en vísperas de la reunión Irán-EE UU
Era ésta la última hora de una jornada de vértigo donde todo resultó confuso y pareció a punto de quebrar la tregua recién iniciada. Irán advirtió a Estados Unidos que no habría diálogo para detener la guerra en Oriente Medio si en el alto el fuego no se incluía a los libaneses. Los persas consideraron el brutal bombardeo israelí del miércoles, con más de trescientos muertos y mil heridos, como una «violación» del compromiso. Las discrepancias se produjeron mientras las dos delegaciones, estadounidense e iraní, habían puesto ya rumbo hacia Islamabad.
Netanyahu vendió la negociación con Líbano, el otro frente de batalla de este endiablado conflicto bélico, como si se tratara únicamente de una aceptación a un ofrecimieno de Joseph Aun, y añadió que los objetivos primordiales de estas conversaciones serán «el desarme de Hezbolá y la regulación de las relaciones de paz».
Pero también es cierto que Beirut había pedido la intermediación de EE UU y la Casa Blanca presionó al primer ministro para que no continuara desarrollando acciones que pusieran en peligro la ya frágil negociación con los iraníes. Lo mismo avirtió la Unión Europea y varios países a título particular, entre ellos España, Italia, Francia y el Reino Unido.