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Así forman parte de tu vida las tierras raras que Trump quiere quitar a Ucrania
Son 17, pero ni son ni tierras ni son raras. Lo de tierras es por una cuestión terminológica heredada de los químicos de los siglos XVII y XVIII. Y lo de raras no tiene nada que ver con una presumible escasez. El más abundante de ellos, el cerio, es tan abundante en la Tierra como el cobre y entre 30 y 800 veces más presente que el estaño o en la plata.
Se les llama así porque es muy raro encontrarlos de forma pura. Sus nombres parecen sacados de 'El Señor de los anillos': escandio, itrio, lantano, cerio, praseodimio, neodimio, prometio, samario, europio, gadolinio, terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio y lutecio. Así los usamos en el día a día. Son el «petróleo del siglo XXI».
Cualquier smartphone contiene varios de estos metales. Sus pantallas no serían posibles sin ellos. Contienen lantano, terbio, praseodimio, europio, disprosio y gadolinio. Sirven, entre otras cosas, para que la pantalla se ilumine correctamente. Aleaciones de neodimio, praseodimio y gadolinio son esenciales también en los imanes que se encuentran en sus altavoces y micrófonos.